Por qué el traslado entre hoteles es el que sale mal
La gente planea la llegada del aeropuerto con meses de anticipación y luego improvisa la mitad del viaje, casi siempre en el mostrador del concierge la mañana del checkout. Ese es el peor momento para andar buscando transporte: tienes hora de salida, hora de entrada del otro lado, y lo que la recepción alcance a conseguir en los próximos veinte minutos. Solo la Zona Hotelera se extiende más de veinte kilómetros con más de treinta mil habitaciones sobre un mismo bulevar, así que “ahorita tomamos un taxi afuera” significa un auto para tres personas y dos maletas, a un precio que nadie te cotizó, en una ruta que con tráfico se va a una hora. Reservar el traslado con anticipación cuesta lo mismo que reservarlo con prisa y te quita la mañana entera de la lista de pendientes.
