El problema no son los vehículos, es el calendario
Cualquier empresa de aquí puede mandar una van a una dirección. Lo que rompe un fin de semana de boda es la agenda: cuarenta invitados aterrizando a lo largo de cuatro días en vuelos que nadie consolidó en una sola lista, la mitad hospedada en un hotel distinto al de la otra mitad, y una ceremonia con hora de inicio que depende de que todos estén en el mismo lugar al mismo tiempo. Nosotros arrancamos de tu lista de invitados y sus números de vuelo, no de un tarifario, y de ahí armamos un plan de movimientos. Ese plan es lo que cotizamos, y es el mismo documento con el que trabaja el equipo de choferes el día del evento.
